5 razones por las que la TØTE supera a una tote bag normal
«Creamos TØTE porque nos gustaban las tote bags, pero no cómo funcionan. Así que arreglamos las cinco cosas que una tote bag normal hace mal».
Una tote bag normal cuelga de un hombro y se te desliza por el brazo en cuanto te mueves. La TØTE Bag tiene una correa larga para llevarla cruzada y va en diagonal sobre el cuerpo, así que se queda donde la pones. Puedes caminar, ir en bici o llevar la compra sin tener que sujetarla con la mano.
Una tote bag normal es un hueco abierto donde todo cae al fondo y se mezcla. La TØTE Bag tiene compartimentos y bolsillos que mantienen tus cosas separadas y de pie. Así coges las llaves, el móvil o la cartera al momento, en lugar de rebuscar.
La mayoría de las tote bags no tienen sitio para un portátil, así que va suelto chocando con tus llaves y tu botella. La TØTE Bag tiene un compartimento propio para el portátil que lo mantiene plano y protegido. Así puedes llevarte el trabajo en el mismo bolso que ya usas.
Una tote bag normal es fina, no tiene forma y suele quedar rara, así que solo sirve para ir al súper. La TØTE Bag está hecha con materiales de calidad que mantienen la forma, en colores sobrios pensados para combinar con cualquier look. Así puedes llevar el mismo bolso al trabajo, a cenar y de escapada el fin de semana.
Siempre andábamos cambiando entre un bolso de trabajo, una bolsa de deporte y una tote bag en la que no cabía nada bien. Así que creamos un bolso que lo hace todo: lo bastante estructurado para el portátil, con sitio para todo el día y lo bastante bonito para llevarlo a cualquier parte. Un bolso, todo el día, en lugar de cinco que solo te gustan a medias.


